
Ficha técnica |
IBUPROFENO
APHAR EFG
1.
NOMBRE DEL MEDICAMENTO
IBUPROFENO APHAR 600 mg comprimidos EFG.
2. COMPOSICIÓN CUALITATIVA Y CUANTITATIVA
Cada comprimido contiene: Ibuprofeno (D.O.E.) 600 mg.
Para excipientes: ver Relación de excipientes.
3. FORMA FARMACÉUTICA
Comprimidos recubiertos con película. Ovalados,
biconvexos y de color blanco.
4. DATOS CLÍNICOS
Indicaciones terapéuticas
Tratamiento de la artritis reumatoide (incluyendo artritis reumatoide
juvenil), espondilitis anquilopoyética, artrosis y otros
procesos reumáticos agudos o crónicos.
Tratamiento de lesiones de tejidos blandos como torceduras y esguinces.
Tratamiento de procesos dolorosos de intensidad leve y moderada
como el dolor dental, el dolor postoperatorio y tratamiento sintomático
de la cefalea.
Alivio de la sintomatología en la dismenorrea primaria.
Tratamiento sintomático de la fiebre en cuadros febriles
de etiología diversa.
Posología y forma de administración
Adultos: La posología debe ajustarse en
función de la gravedad del trastorno y de las molestias
del paciente. En general, la dosis diaria recomendada es de 1200
mg de ibuprofeno, repartidos en 3 ó 4 tomas. En caso de
dosificación crónica, ésta debe ajustarse
a la dosis mínima de mantenimiento que proporcione el control
adecuado de los síntomas. En la artritis reumatoide, pueden
requerirse dosis superiores pero, en cualquier caso, se recomienda
no sobrepasar la dosis máxima diaria de 2400 mg de ibuprofeno.
En procesos inflamatorios la dosis diaria recomendada es de 1200-1800
mg de ibuprofeno, administrados en varias dosis. La dosis de mantenimiento
suele ser de 800-1200 mg. La dosis máxima diaria no debe
exceder de 2400 mg. En procesos dolorosos de intensidad leve a
moderada, y cuadros febriles, la dosis diaria recomendada es de
800-1600 mg, administrados en varias dosis, dependiendo de la
intensidad del cuadro y de la respuesta al tratamiento. En la
dismenorrea primaria, se recomienda una dosis de 400 mg de ibuprofeno
hasta el alivio del dolor, y una dosis máxima diaria de
1200 mg.
Niños: No se recomienda el uso de IBUPROFENO APHAR
600 mg en niños menores de 14 años, ya que la dosis
de ibuprofeno que contienen no es adecuada para la posología
recomendada en estos niños. En artritis reumatoide juvenil,
se pueden dar hasta 40 mg/kg de peso corporal por día en
dosis divididas.
Ancianos: La farmacocinética del ibuprofeno no se
altera en los pacientes ancianos, por lo que no se considera necesario
modificar la dosis ni la frecuencia de administración.
Sin embargo, al igual que con otros AINE, deben adoptarse precauciones
en el tratamiento de estos pacientes, que por lo general son más
propensos a los efectos adversos, y que tienen más probabilidad
de presentar alteraciones de la función renal, cardiovascular
o hepática y de recibir medicación concomitante.
En concreto, se recomienda emplear la dosis eficaz más
baja en estos pacientes. Sólo tras comprobar que existe
una buena tolerancia, podrá aumentarse la dosis hasta alcanzar
la establecida en la población general. Insuficiencia
renal: Conviene adoptar precauciones cuando se utilizan AINE
en pacientes con insuficiencia renal. En pacientes con disfunción
renal leve o moderada debe reducirse la dosis inicial. No se debe
utilizar ibuprofeno en pacientes con insuficiencia renal grave
(ver Contraindicaciones). Insuficiencia hepática:
Aunque no se han observado diferencias en el perfil farmacocinético
de ibuprofeno enpacientes con insuficiencia hepática, se
aconseja adoptar precauciones con el uso de AINE en este tipo
de pacientes. Los pacientes con insuficiencia hepática
leve o moderada deben iniciar el tratamiento con dosis reducidas
y ser cuidadosamente vigilados. No se debe utilizar ibuprofeno
en pacientes con insuficiencia hepática grave (ver Contraindicaciones).
Contraindicaciones
Hipersensibilidad conocida a ibuprofeno, a otros AINE o a cualquiera
de los excipientes de la formulación. Pacientes que hayan
experimentado crisis de asma, rinitis aguda, urticaria, edema
angioneurótico u otras reacciones de tipo alérgico
tras haber utilizado sustancias de acción similar (p. ej.
Ácido acetilsalicílico u otros AINE). Hemorragia
gastrointestinal. Úlcera péptica activa. Enfermedad
inflamatoria intestinal. Disfunción renal grave. Disfunción
hepática grave. Pacientes con diátesis hemorrágica
u otros trastornos de la coagulación. Embarazo (ver Embarazo
y lactancia).
Advertencias y precauciones especiales de empleo
Se recomienda precaución en pacientes con enfermedad gastrointestinal,
colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn y alcoholismo. Debido a
la posible aparición de trastornos digestivos, especialmente
sangrado gastrointestinal, debe realizarse una cuidadosa monitorización
de estos pacientes cuando se les administre ibuprofeno u otros
AINE. En el caso de que en pacientes tratados con ibuprofeno se
produzca hemorragia o úlcera gastrointestinal debe suspenderse
el tratamiento de inmediato (ver 4.3 Contraindicaciones). En general,
las consecuencias de las hemorragias o úlceras/perforaciones
gastrointestinales son más serias en los pacientes ancianos
y pueden producirse en cualquier momento del tratamiento con o
sin síntomas de aviso o antecedentes de episodios gastrointestinales
graves. Como ocurre con otros AINE, también pueden producirse
reacciones alérgicas, tales como reacciones anafilácticas/anafilactoides,
sin exposición previa al fármaco. Ibuprofeno debe
ser utilizado con precaución en pacientes con historia
de insuficiencia cardíaca, hipertensión, edema preexistente
por cualquier otra razón y pacientes con enfermedad hepática
o renal y especialmente durante el tratamiento simultáneo
con diuréticos, ya que debe tenerse en cuenta que la inhibición
de prostaglandinas puede producir retención de líquidos
y deterioro de la función renal. En caso de ser administrado
en estos pacientes, la dosis de ibuprofeno debe mantenerse lo
más baja posible, y vigilar regularmente la función
renal. En pacientes ancianos debe administrarse ibuprofeno con
precaución, debido a que generalmente tienen una gran tendencia
a experimentar los efectos adversos de los AINE. Los AINE pueden
enmascarar los síntomas de las infecciones. Debe emplearse
también con precaución en pacientes que sufren o
han sufrido asma bronquial, ya que los AINE pueden inducir broncoespasmo
en este tipo de pacientes (ver Contraindicaciones). Como ocurre
con otros AINE, el ibuprofeno puede producir aumentos transitorios
leves de algunos parámetros hepáticos, así
como aumentos significativos de la SGOT y la SGPT. En caso de
producirse un aumento importante de estos parámetros, debe
suspenderse el tratamiento (ver Posología y forma de administración
y Contraindicaciones). Al igual que sucede con otros AINE, el
ibuprofeno puede inhibir de forma reversible la agregación
y la función plaquetaria, y prolongar el tiempo de hemorragia.
Se recomienda precaución cuando se administre ibuprofeno
concomitantemente con anticoagulantes orales. En los pacientes
sometidos a tratamientos de larga duración con ibuprofeno
se deben controlar como medida de precaución la función
renal, función hepática, función hematológica
y recuentos hemáticos.
Advertencia sobre excipientes
Los pacientes con intolerancia hereditaria a galactosa, insuficiencia
de lactasa de Lapp (insuficiencia dada en ciertas poblaciones
de Laponia) o problemas de absorción de glucosa o galactosa
no deben tomar este medicamento. Interacción con otros
medicamentos y otras formas de interacción: En general,
los AINE deben emplearse con precaución cuando se utilizan
con otros fármacos que pueden aumentar el riesgo de ulceración
gastrointestinal, hemorragia gastrointestinal o disfunción
renal.
No se recomienda su uso concomitante con
Otros AINE: Debe evitarse el uso simultáneo con
otros AINE, pues la administración de diferentes AINE puede
aumentar el riesgo de úlcera gastrointestinal y hemorragias.
Metotrexato administrado a dosis de 15 mg/semana o superiores:
Si se administran AINE y metotrexato dentro de un intervalo de
24 horas, puede producirse un aumento del nivel plasmático
de metotrexato (al parecer, su aclaramiento renal puede verse
reducido por efecto de los AINE), con el consiguiente aumento
del riesgo de toxicidad por metotrexato. Por ello, deberá
evitarse el empleo de ibuprofeno en pacientes que reciban tratamiento
con metotrexato a dosis elevadas.
Hidantoínas y sulfamidas: Los efectos tóxicos
de estas sustancias podrían verse aumentados. Ticlopidina:
Los AINE no deben combinarse con ticlopidina debido al riesgo
de un efecto aditivo en la inhibición de la función
plaquetaria.
Litio: Los AINE pueden incrementar los niveles plasmáticos
de litio, posiblemente por reducción de su aclaramiento
renal. Deberá evitarse su administración conjunta,
a menos que se monitoricen los niveles de litio. Debe considerarse
la posibilidad de reducir la dosis de litio.
Anticoagulantes: Los AINE pueden potenciar los efectos
de los anticoagulantes sobre el tiempo de sangrado. Por consiguiente,
deberá evitarse el uso simultáneo de estos fármacos.
Si esto no fuera posible, deberán realizarse pruebas de
coagulación al inicio del tratamiento con ibuprofeno, y,
si es necesario, ajustar la dosis del anticoagulante.
Mifepristona: Los antiinflamatorios no esteroideos no
deben administrarse en los 8-12 días posteriores a la administración
de la mifepristona ya que estos pueden reducir los efectos de
la misma.
Se recomienda tener precaución con:
Digoxina: Los AINE pueden elevar los niveles plasmáticos
de digoxina, aumentando así el riesgo de toxicidad por
digoxina. Glucósidos cardíacos: los antiinflamatorios
no esteroideos pueden exacerbar la insuficiencia cardíaca,
reducir la tasa de filtración glomerular y aumentar los
niveles de los glucósidos cardíacos.
Metotrexato administrado a dosis bajas, inferiores a
15 mg/semana: El ibuprofeno aumenta los niveles de metotrexato.
Cuando se emplee en combinación con metotrexato a dosis
bajas, se vigilarán estrechamente los valores hemáticos
del paciente, sobre todo durante las primeras semanas de administración
simultánea. Será asimismo necesario aumentar la
vigilancia en caso de deterioro de la función renal, por
mínimo que sea, y en pacientes ancianos, así como
vigilar la función renal para prevenir una posible disminución
del aclaramiento de metotrexato.
Pentoxifilina: En pacientes que reciben tratamiento
con ibuprofeno en combinación con pentoxifilina puede aumentar
el riesgo de hemorragia, por lo que se recomienda monitorizar
el tiempo de sangrado. Fenitoína: Durante el tratamiento
simultáneo con ibuprofeno podrían verse aumentados
los niveles plasmáticos de fenitoína.
Probenecid y sulfinpirazona: Podrían provocar
un aumento de las concentraciones plasmáticas de ibuprofeno;
esta interacción puede deberse a un mecanismo inhibidor
en el lugar donde se produce la secreción tubular renal
y la glucuronoconjugación, y podría exigir ajustar
la dosis de ibuprofeno. Quinolonas: Se han notificado
casos aislados de convulsiones que podrían haber sido causadas
por el uso simultáneo de quinolonas y ciertos AINE.
Tiazidas, sustancias relacionadas con las tiazidas, diuréticos
del asa y diuréticos ahorradores de potasio: Los AINE
pueden contrarrestar el efecto diurético de estos fármacos,
y el empleo simultáneo de un AINE y un diurético
puede aumentar el riesgo de insuficiencia renal como consecuencia
de una reducción del flujo sanguíneo renal. Como
ocurre con otros AINE, el tratamiento concomitante con diuréticos
ahorradores de potasio podría ir asociado a un aumento
de los niveles de potasio, por lo que es necesario vigilar los
niveles plasmáticos de este ion.
Sulfonilureas: Los AINE podrían potenciar el
efecto hipoglucemiante de las sulfonilureas, desplazándolas
de su unión a proteínas plasmáticas.
Ciclosporina, tacrolimus: Su administración simultánea
con AINE puede aumentar el riesgo de nefrotoxicidad debido a la
reducción de la síntesis renal de prostaglandinas.
En caso de administrarse concomitantemente, deberá vigilarse
estrechamente la función renal.
Corticosteroides: La administración simultánea
de AINE y corticosteroides puede aumentar el riesgo de úlcera
gastrointestinal.
Antihipertensivos (incluidos los inhibidores de la ECA o
los betabloqueantes): Los fármacos antiinflamatorios
del tipo AINE pueden reducir la eficacia de los antihipertensivos.
El tratamiento simultáneo con AINE e inhibidores de la
ECA puede asociarse al riesgo de insuficiencia renal aguda. Trombolíticos:Podrían
aumentar el riesgo de hemorragia.
Zidovudina:Podría aumentar el riesgo de toxicidad
sobre los hematíes a través de los efectos sobre
los reticulocitos, apareciendo anemia grave una semana después
del inicio de la administración del AINE. Durante el tratamiento
simultáneo con AINE deberían vigilarse los valores
hemáticos, sobre todo al inicio del tratamiento.
Alimentos: La administración de ibuprofeno junto
con alimentos retrasa la velocidad de absorción (ver apartado
Propiedades farmacocinéticas. Embarazo
y lactancia. A pesar de que no se han detectado efectos teratógenos
en los estudios de toxicidad realizados en animales tras la administración
de ibuprofeno, debe evitarse su uso durante el embarazo. Los AINE
están contraindicados especialmente durante el tercer trimestre
del embarazo. Pueden inhibir el trabajo de parto y retrasar el
parto. Pueden producir el cierre prematuro del ductus arteriosus,
causando hipertensión pulmonar e insuficiencia respiratoria
en el neonato. Pueden alterar la función plaquetaria fetal
y también la función renal del feto, originando
una deficiencia de líquido amniótico y anuria neonatal.
A pesar de que las concentraciones de ibuprofeno que se alcanzan
en la leche materna son inapreciables y no son de esperar efectos
indeseables en el lactante, no se recomienda el uso de ibuprofeno
durante la lactancia debido al riesgo potencial de inhibir la
síntesis de prostaglandinas en el neonato. Efectos sobre
la capacidad para conducir y utilizar maquinaria. Los pacientes
que experimenten mareo, vértigo, alteraciones visuales
u otros trastornos del sistema nervioso central mientras estén
tomando ibuprofeno, deberán abstenerse de conducir o manejar
maquinaria. Si se administra una sola dosis de ibuprofeno o durante
un periodo corto, no es necesario adoptar precauciones especiales.
Reacciones adversas
Gastrointestinales: Muy frecuentes (>1/10): dispepsia,
diarrea. Frecuentes (>1/100, <1/10): náuseas, vómitos,
dolor abdominal. Poco frecuentes (>1/1.000, <1/100): hemorragias
y úlceras gastrointestinales, estomatitis ulcerosa Raras
(<1/1.000): perforación gastrointestinal, flatulencia,
estreñimiento, esofagitis, estenosis esofágica,
exacerbación de enfermedad diverticular, colitis hemorrágica
inespecífica, colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn. Si
se produjera hemorragia gastrointestinal, podría ser causa
de anemia y de hematemesis.
Piel y reacciones de hipersensibilidad: Frecuentes: erupción
cutánea. Poco frecuentes: urticaria, prurito, púrpura
(incluida la púrpura alérgica), angioedema, rinitis,
broncoespasmo. Raras: reacción anafiláctica. Muy
raras: (<1/10.000): eritema multiforme, necrólisis epidérmica,
lupus eritematoso sistémico, alopecia, reacciones de fotosensibilidad,
reacciones cutáneas graves como el síndrome de Stevens-Johnson,
necrólisis epidérmica tóxica aguda (síndrome
Lyell) y vasculitis alérgica. En la mayor parte de los
casos en los que se ha comunicado meningitis aséptica con
ibuprofeno, el paciente sufría alguna forma de enfermedad
autoinmunitaria (como lupus eritematoso sistémico u otras
enfermedades del colágeno) lo que suponía un factor
de riesgo. En caso de reacción de hipersensibilidad generalizada
grave puede aparecer hinchazón de cara, lengua y laringe,
broncoespasmo, asma, taquicardia, hipotensión y shock.
Sistema nervioso central: Frecuentes: fatiga o somnolencia,
cefalea, mareo, vértigo. Poco frecuentes: insomnio, ansiedad,
intranquilidad, alteraciones visuales, tinnitus. Raras: reacción
psicótica, nerviosismo, irritabilidad, depresión,
confusión o desorientación, ambliopía tóxica
reversible, trastornos auditivos. Muy raras: meningitis aséptica
(véanse reacciones de hipersensibilidad).
Hematológicas: Puede prolongarse el tiempo de sangrado.
Los raros casos observados de trastornos hematológicos
corresponden a trombocitopenia, leucopenia, granulocitopenia,
pancitopenia, agranulocitosis, anemia aplásica o anemia
hemolítica.
Cardiovasculares: Parece existir una mayor predisposición
por parte de los pacientes con hipertensión o trastornos
renales a sufrir retención hídrica. Podría
aparecer hipertensión o insuficiencia cardíaca (especialmente
en pacientes ancianos).
Renales: En base a la experiencia con los AINE en general,
no pueden excluirse casos de nefritis intersticial, síndrome
nefrótico e insuficiencia renal. Hepáticas: En raros
casos se han observado anomalías de la función hepática,
hepatitis e ictericia con ibuprofeno racémico.
Otras: En muy raros casos podrían verse agravadas
las inflamaciones asociadas a infecciones. Sobredosificación
La mayoría de los casos de sobredosis han sido asíntomáticos.
Existe un riesgo de sintomatología con dosis mayores de
80-100 mg/kg de ibuprofeno. La aparición de los síntomas
por sobredosis se produce habitualmente en un plazo de 4 horas.
Los síntomas leves son los más comunes, e incluyen
dolor abdominal, náuseas, vómitos, letargia, somnolencia,
cefalea, nistagmus, tinnitus y ataxia. Raramente han aparecido
síntomas moderados o intensos, como hemorragia gastrointestinal,
hipotensión, hipotermia, acidosis metabólica, convulsiones,
alteración de la función renal, coma, distress respiratorio
del adulto y episodios transitorios de apnea (en niños
después de ingerir grandes cantidades). El tratamiento
es sintomático y no se dispone de antídoto específico.
Para cantidades que no es probable que produzcan síntomas
(menos de 50 mg/kg de ibuprofeno) se puede administrar agua para
reducir al máximo las molestias gastrointestinales. En
caso de ingestión de cantidades importantes, deberá
administrarse carbón activado. El vaciado del estómago
mediante emesis sólo deberá plantearse durante los
60 minutos siguientes a la ingestión. Así, no debe
plantearse el lavado gástrico, salvo que el paciente haya
ingerido una cantidad de fármaco que pueda poner en compromiso
su vida y que no hayan transcurrido más de 60 minutos tras
la ingestión del medicamento. El beneficio de medidas como
la diuresis forzada, la hemodiálisis o la hemoperfusión
resulta dudoso, ya que el ibuprofeno se une intensamente a las
proteínas plasmáticas.
5. DATOS FARMACÉUTICOS
Relación de excipientes:
Croscarmelosa sódica, hipromelosa, lactosa, celulosa microcristalina,
almidón de maíz, sílice coloidal anhidra,
estearato de magnesio, dióxido de titanio (E-171), talco
purificado y propilenglicol.
Incompatibilidades: No procede.
Periodo de validez: 18 meses.
Precauciones especiales de conservación: No
conservar por encima de 30º.
Naturaleza y contenido del recipiente: Blister
aluminio-PVC/PVDC en envase de 40 comprimidos.
Instrucciones de uso/manipulación: No
procede.
6. TITULAR DE LA AUTORIZACIÓN DE COMERCIALIZACIÓN
Laboratorios LITAPHAR, S.A.
C/ Orendaundi 9
20730 Azpeitia
Guipúzcoa.
7. CONDICIONES DE PRESCRIPCIÓN Y DISPENSACIÓN
Con receta médica. Aportación normal.
8. PVP IVA Ibuprofeno Aphar 600 mg 40 comprimidos:
3,44 €.
^ subir | «
volver |